Después de un ascenso gris
A veces el ascenso llega, pero trae más reuniones, más fricción política y menos margen de maniobra del que imaginabas. En ese escenario, un movimiento lateral bien elegido puede reequilibrar tu día a día, ampliar tu red interna y prepararte para un siguiente salto más sostenible. La clave está en medir el coste reputacional de moverte tan pronto y en negociar responsabilidades claras, no solo un título diferente en tu firma.